Cuando la ciudad se vuelve demasiado intensa, quienes pueden permitírselo buscan algo más que descanso: buscan un refugio.
A un corto viaje desde Bogotá, descendiendo por las curvas que llevan al Tequendama o https://tessebmh878578.humor-blog.com/38846612/el-encanto-campestre-de-la-sabana-descubrir-las-fincas-exclusivas-de-cundinamarca